Desde los bares de Santiago y Vendimia, hasta la venta de telas caramelos y otros, con los que además de conseguir un extra de ingresos, controlamos que los caramelos y las telas guarden una cierta uniformidad y calidad, que marca la diferencia entre nuestra cabalgata y otras del entorno.
Se suceden pregones, decorados de casetas de feria y otros... todo lo que sea para poder poner cada 5 de enero la Cabalgata de Villanueva en la calle.